La Navidad es un día de mucha alegría para muchos, pero también de profundo dolor para quienes lo han perdido todo… incluso la esperanza.
Súmate a esta causa y llevemos juntos a quienes más lo necesitan: objetos útiles, ropa, alimentos, regalos, cobijo y consuelo. Recuerda: tu presencia puede ser el regalo más grande para alguien que se siente abandonado.
Sabemos lo importante que es compartir este día con tu familia. Por eso, la actividad concluirá por la tarde, para que tengas tiempo de regresar a tus compromisos.
Reflexión
Para muchas familias en el mundo, la Navidad es alegría, cena abundante, regalos, convivencia y diversión. Para otras, es un momento de profundo simbolismo espiritual, gratitud y amor. También hay quienes encuentran en sus amigos, vecinos, compañeros de trabajo o mascotas a su verdadera familia, y dedican este día a agradecer y compartir.
Sin embargo, para otros tantos, esta fecha puede ser de tristeza. Algunos la ven como un día vacío de consumismo, orgullo o envidia. Otros pasan la jornada en hospitales, esperando que un ser querido sobreviva. Algunos buscan comida en las calles, otros permanecen encerrados en la soledad, sin que nadie se acuerde de ellos. Muchos rezan para no pasar frío, por encontrar empleo o simplemente por no ser maltratados ese día.
Te invitamos a transformar esta fecha en algo memorable. El mejor regalo que puedes dar y recibir es sentir el amor que fluye dentro de ti cuando te entregas a los demás.
¿Qué haremos?
Recolectar artículos útiles: ropa, cobijas, alimentos, juguetes, artículos de cocina, electrónicos, muebles, entre otros.
Envolver regalos.
Organizar puntos de distribución seguros en zonas vulnerables de la ciudad.
Realizar entregas directas en calles y refugios.
Requisitos para participar
Ser mayor de edad o contar con permiso de padres/tutores.
Estar en buena salud física y mental.
Asistir con ropa cómoda y sencilla (tenis o botas).
Usar la playera blanca o la sudadera oficial roja de la fundación (si aún no la tienes, adquiérela [AQUÍ].